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Petróleo y gas: impuso el crecimiento del crudo no convencional y el convencional retrocedió; gas natural estable en marzo 2026

En marzo, la extracción de crudo no convencional aumentó 33,7% interanual, mientras que la del crudo convencional cayó 9,8%. La producción total de gas natural creció 5,9% con marcadas diferencias entre segmentos convencionales y no convencionales.

Redacción Sectoria
29 de mayo de 2026
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Petróleo y gas: impuso el crecimiento del crudo no convencional y el convencional retrocedió; gas natural estable en marzo 2026

Panorama general y datos claves

El último informe del INDEC sobre el Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) correspondiente a marzo de 2026 destaca la marcada diferencia en el desempeño entre el petróleo crudo convencional y el no convencional, así como las tendencias divergentes en la producción de gas natural. Estos movimientos son determinantes para la operación y planificación de empresas exploradoras, refinerías, proveedores de servicios y entidades ligadas a contratos de exportación e inversión en el sector energético.

Crudo: empuje del no convencional

Según los datos oficiales, en marzo de 2026 la extracción total de petróleo crudo alcanzó los 4.279,2 miles de m3, impulsada por el segmento no convencional, que registró un crecimiento del 33,7% interanual (2.925,9 miles de m3). En contraposición, el crudo convencional profundizó su tendencia descendente, con una caída del 9,8% interanual (1.353,3 miles de m3).

Este avance del no convencional -principalmente a partir de desarrollos en Vaca Muerta y apalancado por la continuidad de la política de fomento al fracking- confirma el cambio estructural en la matriz de producción argentina. El crudo no convencional ya representa un porcentaje dominante del total extraído, reforzando la necesidad de infraestructura específica, logística avanzada y el rediseño de contratos de servicios y abastecimiento.

Gas: crecimiento moderado y brecha

El gas natural, otro componente central para el mix energético y la planificación de exportaciones, mostró en marzo un rendimiento total de 4.394 millones de m3, creciendo 5,9% interanual. Sin embargo, el detalle revela que el segmento convencional cayó 10,1% (1.449,7 millones de m3), mientras que el no convencional aumentó 16,1% (2.944,3 millones de m3).

Este dato ratifica la aceleración del aporte del gas no convencional al sistema, con potencial impacto en la estructura de costos y la demanda de insumos (desde arenas de fractura hasta equipamiento de perforación). Cabe alertar que el retroceso de la producción convencional también presiona sobre la capacidad de mantener el equilibrio en los contratos de provisión de gas y la seguridad del abastecimiento estacional.

Servicios: retracción y desafíos para proveedores

Una señal a monitorear para el ecosistema de proveedores y firmas de servicios es la contracción interanual del 13,5% en los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas. El dato, contextual, sugiere desafíos en la rotación de contratos y en la dinámica de inversión secundaria, más allá del fuerte avance en el segmento principal de producción no convencional.

Implicancia para la inversión, contratos y planificación logística

La divergencia entre el crecimiento del no convencional y la caída del convencional implica necesariamente una redefinición en los planes de inversión y en la contratación de servicios y proveedores. Las empresas con foco en el convencional deberán ajustar costos y estrategias, mientras que los actores del no convencional encontrarán oportunidades ligadas al mayor volumen y ritmo de actividad, aunque enfrentando exigencias en eficiencia operativa y presión sobre insumos críticos.

Por otro lado, la estructura de exportaciones y la negociación de precios internacionales pueden verse influenciadas por el aumento sostenido de la producción no convencional, a la par de una creciente competitividad en mercados de crudo liviano y gas con destino a la región.

Claves para el sector

  • El crudo no convencional lidera la expansión con +33,7% interanual; el convencional sigue en baja.
  • El gas natural total crece 5,9%, pero el convencional retrocede 10,1% y el no convencional sube 16,1%.
  • Retroceso del 13,5% en servicios de apoyo, alerta para proveedores.
  • Fuerte importancia de Vaca Muerta y fracking en la nueva geografía productiva.

Cierre: ¿Qué debe monitorear la industria?

La dinámica apuntada por el INDEC determina el mapa de riesgos y oportunidades para empresas upstream, traders, bancos y el segmento proveedor. El avance permanente del no convencional exige ampliar infraestructura, renegociar contratos de servicios y optimizar cadenas logísticas. Al mismo tiempo, la debilidad del convencional puede anticipar procesos de reconversión o inversiones específicas en recuperación secundaria.

En el corto y mediano plazo, el monitor sectorial debe mantenerse sobre la evolución de precios internacionales, los incentivos regulatorios para el fracking, la capacidad de evacuación y el acceso a mercados externos. Si la tendencia actual persiste y se concreta el salto de escala del no convencional, el sector podrá reforzar su posición exportadora. Para validarlo, resultará clave seguir las variaciones mensuales de expansión y nuevas adjudicaciones, además de chequeos sobre la sostenibilidad del crecimiento en los pozos no convencionales.

Temas de esta noticia

#petróleo#gas natural#no convencional#convencional#extractivismo#inversión energética#contratos de servicios#sector energético argentino#marzo 2026

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